FÚTBOL – Lionel Sosa, el joven futbolista de Esquel pasó por Avellaneda, conoció a los nuevos responsables de la categoría 2014, entrenó en Villa Domínico y renovó su vínculo con Independiente.
Sosa, acompañado de su familia viajó a Avellaneda (Buenos Aires) sabiendo que se jugaba la continuidad. Allí, debía afrontar un período de evaluación junto a otros niños del interior. Además, el desafío implicaba conocer a los nuevos profesores que tiene la categoría 2014.
“Destacamos el gran trato que tuvieron y el acompañamiento para con Lío de parte de los profesores Santi Battistessa, Emiliano Sánchez y Walter”, indicaron desde la familia del esquelense.
SEMANA DE APRENDIZAJE
Al momento de la conformación de los grupos de entrenamiento, Lío quedó convocado para el Grupo de los niños G1 y G2 (grupos de AFA y Metropolitana) quienes trabajan regularmente en Villa Domínico; dado que los niños del G3 y G4 –prueba y observación- entrenan en Wilde.
Sosa, entrenó junto a sus pares del G1 y G2 durante toda la semana, lo cual le dio la posibilidad de compartir momentos de aprendizaje, experiencia que compartió junto a compañeros con los cuales ya participó en competencias, consagrándose campeones –dos ocasiones-, a quienes se sumaron nuevos proyectos deportivos.
Fuera de lo que sucedió en el campo de juego, Lío participó de evaluaciones psicológicas que lleva adelante la entidad de Avellaneda para con sus deportistas.
DEVOLUCIÓN SATISFACTORIA Y FIRMA DE RENOVACIÓN
Para Lío y la familia la semana llegó a su fin cuando el viernes, el padre y el futbolista fueron convocados para conocer el resultado de la devolución de todo el trabajo realizado. La fue satisfactoria y habilitó la renovación del vínculo con el “Rojo”.
En el caso de Lionel Sosa, es el tercer año consecutivo que forma parte de Independiente, quedando habilitado para continuar en el 2026 creciendo y aprendiendo.
EL ESFUERZO TUVO SU PREMIO
Para Lío y la familia, tantas ventas de canelones y budines, donde la respuesta de la comunidad de Esquel, siempre fue en gran manera, valió la pena.
El esfuerzo se plasmó con rendimiento deportivo, que alimentan el sueño de seguir creciendo para formar parte de Independiente de Avellaneda.
EL TRABAJO CONTINÚA EN ESQUEL
En el caso de Lío Sosa, ya de regreso en la ciudad cordillerana se enfoca en generar recursos, por un lado, por ello se encuentra comercializando la venta de una tómbola.
Desde la familia enfatizaron que “el deseo de volver es grande y no lo detiene”, precisaron que “al momento está entrenando más y salió a buscar donaciones para hacer una tómbola, para la que tuvo la mejor predisposición de los comercios de Esquel”.
TRABAJO FAMILIAR
Para la familia nada de esto sería posible si no hubiera un trabajo conjunto de ellos –cuatro-, donde la única forma de sostener un sueño es trabajando y unidos.
“El esfuerzo y dedicación que le ponemos a esto, nos hace crecer como familia. Ya que estos valores, los obtiene de todo esto. Más allá de que llegue o no llegue, estamos orgulloso, porque Lío es primer escolta de su escuela”, afirmó su padre.
Quien además resaltó que “Lío decidiera su futuro es muy importante y acá estamos todos notros para acompañarlo”
COMPROMISO CON EL CLUB Y RESPETO CON LOS COMPAÑEROS
En Esquel, Lío practica fútbol en el Club Belgrano, donde el mismo día que debía viajar a Buenos Aires -9 de mayo- debió afrontar las semifinales del Torneo local.
A pesar de lo ajustado de los horarios y lo que implicaba tener que estar sobre la hora, Lío decidió estar junto a sus compañeros, afrontar dicho compromiso, donde el equipo del barrio Buenos Aires, quedó fuera de competencia.
Tras partido emprendió viaje raudamente rumbo al aeropuerto local, donde en vuelo regular se dirigió a Buenos Aires, con el cansancio acuesta y la mochila llena de ilusiones.
Lío cumplió con su club, con sus compañeros y a su vez cerró la semana rubricando su continuidad en Independiente de Avellaneda.
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